




Sandman Hotel Montreal - Longueuil
Junto al metro en Longueuil
Sobre este hotel
El Sandman Hotel Montreal-Longueuil se encuentra junto a la estación de metro Longueuil, en la línea amarilla que lleva directamente a Jean-Drapeau y las puertas del circuito sin cambio de tren, una verdadera ventaja para quien priorice un trayecto sencillo. Las habitaciones vienen con cafetera y televisor por cable, y una piscina cubierta junto con un gimnasio dan al alojamiento verdaderas comodidades de recuperación más allá de una sala básica. El Joseph Bistro & Brasserie, el bar in situ, sirve bebidas, e internet de alta velocidad está disponible en todas partes para noches de dentro. El fácil acceso a la autopista 132 también conviene a quien llegue desde fuera de la ciudad, con el Viejo Montreal y otras atracciones del centro a corta distancia en coche o metro.
- Junto al metro
- Piscina cubierta
- Gimnasio
- Acceso a autopista
Nuestra opinión
Este alojamiento conviene a quien quiera el trayecto más sencillo posible hasta Jean-Drapeau, junto al metro sin trasbordo, con una tarifa nocturna más baja que el centro. La piscina cubierta es un verdadero extra a este nivel de precio. Quien quiera estar en la energía nocturna de la calle Crescent entre sesiones debería mirar hacia un hotel del Quartier des Spectacles.
- ✓Usa la estación de metro justo al lado para un trayecto directo y sin trasbordo hasta Jean-Drapeau cada día del fin de semana.
- ✓Nada en la piscina cubierta tras un día largo en el circuito, una verdadera opción de recuperación que la mayoría de los alojamientos económicos no ofrece.
- ✓Llega por la autopista 132 si vienes de fuera de Montreal, el hotel ya está cerca de esa ruta.
Por qué nos gusta
- Junto a la estación de metro Longueuil
- Piscina cubierta y gimnasio in situ
- Línea amarilla directa a Jean-Drapeau, sin trasbordo
- Tarifa nocturna más baja que los hoteles del centro
Por qué encanta a los viajerosEstar junto a la estación de metro hizo que nunca nos preocupara cronometrar el paseo, simplemente salíamos y estábamos en el andén hacia Jean-Drapeau directamente. La piscina cubierta fue una grata sorpresa por el precio, y la autopista 132 hizo que el trayecto desde fuera de la ciudad fuera realmente sencillo el día de nuestra llegada. Elegiríamos Longueuil de nuevo en vez del centro solo por la sencillez de ese trayecto directo.