




Manoir Sherbrooke
Encanto histórico a cinco minutos del metro
Sobre este hotel
El Manoir Sherbrooke combina el encanto de antaño con las comodidades modernas en pleno centro de Montreal, y su posición a cinco minutos a pie de la estación de metro Sherbrooke hace que el trayecto hacia Jean-Drapeau y las puertas del circuito sea realmente sencillo. El desayuno gratis está incluido en cada estancia, cubriendo las mañanas de carrera sin buscar una cafetería abierta. Las calles Prince Arthur y Saint-Laurent, llenas de tiendas, restaurantes y cafés únicos, quedan a distancia a pie, y la Place des Arts también está cerca para una noche en la ciudad. Las habitaciones están decoradas de forma única en vez de estandarizada, dando a este edificio histórico un verdadero carácter para una estancia de Gran Premio que quiere algo más que una caja genérica del centro.
- Desayuno incluido
- Cerca del metro
- Carácter histórico
- Emplazamiento central
Nuestra opinión
Este alojamiento conviene a quien quiera un carácter histórico real junto con una conexión de metro sencilla y un desayuno incluido que de verdad ahorra tiempo las mañanas de carrera. Es una excelente relación calidad-precio para el emplazamiento. Quien quiera una piscina en la azotea o un spa completo debería mirar hacia un alojamiento más grande del centro, ya que el Manoir Sherbrooke mantiene sus comodidades deliberadamente sencillas.
- ✓Toma el desayuno incluido antes de salir las mañanas de carrera, evitando la búsqueda de una cafetería abierta durante las horas más ajetreadas de la semana del Gran Premio.
- ✓Camina por las calles Prince Arthur y Saint-Laurent una noche entre sesiones, ambas cerca y llenas de opciones de restaurantes locales.
- ✓Reserva pronto, ya que esta posada histórica tiene menos habitaciones que una torre estándar del centro y su combinación de desayuno y metro es popular.
Por qué nos gusta
- A cinco minutos de la estación de metro Sherbrooke
- Desayuno gratis incluido en cada estancia
- Habitaciones únicas llenas de carácter histórico
- Cerca de las calles Prince Arthur y Saint-Laurent
Por qué encanta a los viajerosEl desayuno incluido nos puso en el metro veinte minutos antes que la mañana en que probamos una cafetería del centro, una diferencia real precisamente el día de clasificación. El paseo de cinco minutos hasta la estación Sherbrooke hizo que todo el trayecto hacia Jean-Drapeau se sintiera mucho menos complicado de lo esperado. El carácter histórico hizo que esta estancia se sintiera realmente memorable en vez de otra torre anónima más del centro.