




Le Dauphin Montréal-Longueuil
A tres minutos de la línea amarilla en Longueuil
Sobre este hotel
El Dauphin Montreal-Longueuil se encuentra cerca del río San Lorenzo en Longueuil, a tres minutos a pie de la estación de metro Longueuil en la misma línea amarilla que lleva directamente a Jean-Drapeau y a las puertas del circuito, sin cambio de tren. Las habitaciones presentan muebles de madera, escritorio y cafetera, con frigorífico y wifi gratis en todas partes, y un gimnasio pequeño cubre un entrenamiento básico entre días de carrera. El puente Jacques Cartier y La Ronde quedan a dos kilómetros, y el Casino de Montreal 4,3 kilómetros más allá, dando a Longueuil su propio abanico de actividades más allá del trayecto al circuito. La lavandería gratuita completa una estancia pensada para un viaje de varios días con presupuesto más ajustado.
- Cerca del metro
- Lavandería gratuita
- Gimnasio pequeño
- Cerca del río
Nuestra opinión
Este alojamiento conviene a quien quiera un trayecto directo y sin trasbordos hasta Jean-Drapeau y una tarifa nocturna más baja que el centro, cambiando el ambiente de la calle Crescent por la sencillez. El trayecto directo en una sola línea es la verdadera ventaja aquí. Quien quiera estar en la energía nocturna del centro entre sesiones debería mirar hacia un hotel del Quartier des Spectacles.
- ✓Toma la línea amarilla directamente desde la estación de metro Longueuil hasta Jean-Drapeau, este trayecto no necesita ningún cambio a diferencia de la mayoría de los puntos de partida del centro.
- ✓Usa la lavandería gratuita a mitad de estancia, una comodidad real que la mayoría de los hoteles del centro cerca del circuito no ofrecen.
- ✓Prevé un trayecto corto en coche o metro hacia el centro si quieres una noche en la zona de aficionados de la calle Crescent tras las sesiones.
Por qué nos gusta
- A tres minutos de la estación de metro Longueuil
- Línea amarilla directa a Jean-Drapeau, sin trasbordo
- Lavandería gratuita in situ
- Tarifa nocturna más baja que el centro
Por qué encanta a los viajerosElegimos Longueuil precisamente para evitar un trasbordo, y el paseo de tres minutos hasta la estación de metro hizo que cada trayecto hacia Jean-Drapeau fuera más sencillo de lo que describían nuestros amigos alojados en el centro cada mañana. La tarifa más baja nos permitió invertir el ahorro en el propio viaje en vez de en una habitación más lujosa.