




Karam Al Balad Hotel
Piscina interior y centro de bienestar spa
Sobre este hotel
El Karam Al Balad Hotel se organiza en torno a la recuperación, con una piscina interior y un jacuzzi que funcionan sea cual sea el tiempo del desierto fuera, junto a un spa de verdad y una sauna para una recuperación real tras un largo día de pie cerca del circuito. Las habitaciones familiares con vistas a la ciudad incluyen bañera, secador de pelo y escritorio, prácticos para un grupo que quiere una base de verdad, no solo un sitio para dormir. El restaurante de cocina halal local e internacional ofrece desayuno continental, bufé y asiático, útil cuando distintos miembros de la familia quieren cosas diferentes antes de una salida temprana. La Corniche de Jeda está a 7 km y el museo Nassif House a solo 2,6 km, ofreciendo una verdadera opción para una noche lejos de las conversaciones sobre carreras.
- Piscina interior
- Spa y sauna
- Jacuzzi
Nuestra opinión
Este hotel conviene a una familia o grupo que quiere un spa de verdad y una piscina interior para recuperarse, especialmente útil si el fin de semana de carrera cae en los meses más calurosos. El centro de bienestar y el jacuzzi son verdaderos aciertos, aunque los 24 km desde el aeropuerto son más largos que otras opciones cercanas.
- ✓Reserva un turno de spa por la noche tras un largo día en pista en vez de esperar a la mañana.
- ✓Usa la piscina interior durante las horas más calurosas del mediodía.
- ✓Visita el museo Nassif House, a 2,6 km, para una breve pausa lejos de las conversaciones sobre carreras.
Por qué nos gusta
- Piscina interior utilizable con cualquier tiempo
- Spa, sauna y jacuzzi completos
- Cocina halal local e internacional
Por qué encanta a los viajerosLa piscina interior resultó la decisión acertada durante un tramo caluroso del fin de semana de carrera, cuando nadie quería sentarse fuera junto a una piscina de todos modos. Usamos el spa dos veces, ambas tras largos días en el circuito, y marcó una verdadera diferencia en cómo nos sentimos a la mañana siguiente. El museo Nassif House, a solo 2,6 km, nos dio una verdadera pausa lejos de las conversaciones sobre carreras una tarde.